Casos · Serie Web viva, 1 de 4

7 octubre 2026 · 6 min de lectura · Mar Damm Ferrer, Seuweb

El Parque Macetas: de una tienda WordPress a una web que trabaja

El Parque Macetas fabrica macetas de tela geotextil en Argentina y vende, sobre todo, por WhatsApp. Su web anterior, una tienda en WordPress, quedaba bien en una captura y fallaba en lo importante: no explicaba el producto, no se dejaba compartir y mandaba todas las dudas al teléfono de la dueña. Este es el resumen de cómo pasó a ser una web que trabaja. El caso completo, con capturas del antes y el después, está aparte.

Lo contamos en el blog porque es el ejemplo más claro de lo que llamamos web viva: una web que no termina el día que se publica, sino que se mide, se revisa y se ajusta cada mes. Es la primera pieza de una serie de cuatro.

El punto de partida: una tienda que no contestaba

Antes de diseñar nada revisamos la web que había, sobre su código real y no sobre una impresión rápida (análisis del 3 de agosto de 2026). Era un WordPress con WooCommerce, Elementor y una buena colección de extensiones, en un hosting compartido y firmado en el pie por otra agencia. Esto es lo que encontramos:

Y algo que no se ve en una captura: la web no medía nada. No había forma de saber cuánta gente entraba ni qué miraba. Eso condiciona todo lo que podemos contar después, y por eso lo decimos aquí arriba.

Primero preguntar, después diseñar

El análisis no terminó en una propuesta de diseño, sino en un cuestionario para la dueña. Hay cosas que solo sabe quien lleva el negocio: dónde entra el dinero de verdad, cuál es la regla real del mayorista, qué maceta va con qué planta, qué combinaciones existen y cuáles estaban en la web solo porque el plugin lo permitía.

La respuesta que más pesó fue la primera: la venta no pasa por el carrito, pasa por WhatsApp. Eso cambió el encargo. No hacía falta una tienda online más grande, sino una web que explicara bien el producto y llevara a la conversación con la duda ya resuelta y el producto ya elegido.

Lo que se construyó

Una web nueva con código propio, sin constructor ni plugins, pensada para leerse en el móvil con una mano. Las piezas que más cambiaron la experiencia:

Antes

  • Enlace pelado al compartir
  • Titular principal: «Inicio»
  • La duda del litraje, siempre por WhatsApp
  • Reglas de mayorista contradictorias
  • Sin medición

Después

  • Foto, título y frase en cada enlace
  • Un titular que dice qué se vende
  • Guía de litraje enlazada desde el catálogo
  • Una sola regla de mayorista
  • Analytics y Search Console desde el primer día
Lo que cambió, en hechos comprobables. Sin cifras: la web anterior no medía, así que no hay un «antes» con el que comparar números.

El dominio pasó a la web nueva el 12 de agosto de 2026. Ese mismo día capturamos la web anterior página a página, en móvil y en escritorio: cuando se apague el hosting viejo, esas capturas serán lo único que quede de ella. Las puedes ver comparadas en el caso completo.

Medir desde el primer día (y no inventar el antes)

Con la web nueva entraron dos herramientas gratuitas de Google: Analytics, para ver qué pasa dentro de la web, y Search Console, para ver cómo la enseña Google antes de que nadie entre. En Analytics, además, un evento propio que registra cada vez que alguien pulsa un botón de WhatsApp, con la página, el botón y el producto.

Ese evento es importante y tiene un límite que conviene decir claro: un clic en WhatsApp no es una venta. Es alguien que quiso preguntar. Cómo se mide y cómo se cruza con lo que apunta el negocio lo explicamos en cómo medir WhatsApp sin confundir un clic con una venta.

Y como la web vieja no medía, no hay un antes con cifras. Podríamos estimarlo; no lo vamos a hacer. Las cifras que publiquemos de este caso irán siempre con fecha, periodo y fuente, y saldrán del informe real.

Web viva: lo que pasa cada mes

Publicar fue el principio. Desde entonces, cada mes tiene la misma forma:

  1. Un informe corto que responde tres preguntas: ¿vamos mejor?, ¿qué está funcionando?, ¿qué hacemos ahora? Qué entra en él y cómo se lee lo contamos en qué cuenta un informe mensual de una web.
  2. Una propuesta para el mes siguiente, dentro del propio informe. Si la dueña no dice nada antes de fin de mes, se arranca con eso. Lo que se le ocurra por el camino no se pierde: entra en la lista y sale como propuesta de un mes futuro.
  3. El trabajo del mes, que en los primeros meses fue sobre todo dejar de ser invisible: la base de SEO, el alta de la ficha de Google que la marca no tenía, un mensaje preparado para pedir reseñas a sus propios clientes y una sección de blog con una primera nota que responde una duda real (tela o plástico) y enlaza a la guía de litraje.

Nada de eso promete ventas ni puestos en Google. Cada pieza hace una cosa concreta, y en el informe se mira si la está haciendo. Cómo es ese ciclo en cualquier web, mes a mes, está en qué pasa después de publicar una web.

Lo que todavía no contamos

Aquí no hay una cifra de ventas ni un «multiplicó por tres». La web lleva pocas semanas midiendo, el volumen todavía es pequeño y las ventas se cierran en conversaciones que Analytics no ve. Cuando haya un periodo con datos sólidos, y con lo que el negocio apunta de su lado, irá al caso completo con su fecha y su fuente.

Una web que trabaja no es la que más impresiona en la presentación. Es la que contesta antes de que pregunten.

Ver el caso completo Ver la web de El Parque Macetas

¿Tu web también contesta poco?

Cuéntanos qué vende tu negocio y por dónde te llegan los clientes. Te decimos qué cambiaríamos primero, aunque no sea rehacerla.

Contar mi caso
Sigue la serie: qué pasa después de publicar una web ← Volver al blog